Retirada de amalgamas

Las presencia de empastes de amalgamas de mercurio y otros metales acompañan muchos episodios de intolerancias a productos químicos. ¿Qué hacemos con el mercurio que tenemos en la boca?

Protocolo de la Fundación Alborada para la retirada de amalgamas metálicas

2014-10-07 11.42.28La retirada de los empastes de amalgama es un proceso delicado que requiere un estricto protocolo para proteger al paciente durante la intervención y evitar la inhalación o ingesta del mercurio y sus vapores que podrían suponer una intoxicación y el desarrollo de la enfermedad.

Este protocolo está basado en el protocolo de la IAOMT (siglas en inlgés de Academia Internacional de Medicina Oral y Toxicológica) usando la técnica SMART (Safe Mercury Amalgam Removal Technique) e incorpora puntos específicos para pacientes con Sensibilidad Química y otros Síndromes de Sensibilidad Central, así como personas que hayan sufrido algún tipo de intoxicación.

El gabinete

  • La habitación debe contar con ventilación natural cruzada o con un sistema de filtrado de aire potente, capaz de limpiar del ambiente los vapores y partículas generados durante la retirada de la amalgama.
  • El gabinete debe ser limpiado con agua y bicarbonato sin emplear productos tóxicos ni ambientadores que puedan afectar al bienestar del paciente durante la intervención.
  • Los materiales utilizados serán preferiblemente libres de PVC, bisfenol A y DEHP, especialmente aquellos que van a estar en contacto con mucosas como tubos o gafas nasales. 

El personal

  • El personal de odontología presente durante la retirada de la amalgama debe utilizar barreras de protección. Se recomienda el uso de una máscara completa tipo 3M serie 6000 con protección frente a partículas, gases y vapores. Además, debe protegerse con gorro para el cabello y guantes de nitrilo sin látex.
  • Los dentistas deben cumplir la normativa sobre manipulación, limpieza y almacenamiento de componentes, ropa, equipos y superficies contaminados por mercurio.
  • Durante la apertura y mantenimiento de los tubos de succión de las salas el personal debe utilizar los equipos de protección descritos anteriormente.

La intervención

  • Instalar un separador de amalgamas que se empleará para mantener y recoger cualquier residuo de amalgama para que no pase a la red de alcantarillado.
  • Debe valorarse para cada paciente el suministro previo de suplementos nutricionales que puedan ayudar a la eliminación de mercurio.
  • Todo el cuerpo del paciente debe ser protegido por una barrera impermeable. Para la cabeza se empleará una máscara de oro que cubra perfectamente ojos y nariz.
  • Se proporcionará oxígeno al paciente a través de gafas nasales durante el proceso de retirada de amalgama.
  • Se colocará un dique de goma de nitrilo sin látex que sellará completamente la boca del paciente a excepción de la pieza sobre la que se vaya a trabajar. Se empleará resina de sellado para el margen de la zona de trabajo.
  • Se situará un eyector de saliva bajo el dique de goma.
  • Durante la retirada es recomendable utilizar un aspirador de aerosol oral próximo al lugar de trabajo.
  • La evacuación a alta velocidad mejora la captura si se emplea con un dispositivo de limpieza.
  • Para la retirada del mercurio se recomienda emplear cantidades elevadas de agua, que reduce el calor, junto con un sistema de aspirado de alta velocidad.
  • La amalgama debe seccionarse en trozos del mayor tamaño posible usando una fresa de diámetro pequeño. Se recomienda el uso de fresas de carburo de tungsteno que reducen el calor.
  • Una vez que finalice la retirada la boca del paciente debe ser limpiada completamente con agua y, dependiendo del paciente, se puede aplicar un colutorio con carbón, Chlorella o similar.

Recomendaciones

  • No se recomienda la retirada de amalgamas en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
  • Debe realizarse con especial cuidado en pacientes con Sensibilidad Química y otros Síndromes de Sensibilidad Central, así como en personas que sufran o que estén recuperándose de una intoxicación de cualquier tipo.
  • Si el aislamiento lo permite la retirada puede hacerse por cuadrantes pero siempre considerando que, si el número de amalgamas a retirar es elevado o si los pacientes padecen alguna enfermedad, puede ser conveniente realizarlo muy poco a poco observando la reacción.
Anuncios